9 juegos para ayudar a su hijo a desarrollar y mejorar la autorreflexión
Lao Tse dijo: “Conocer a los demás es sabiduría; conocer el yo es la iluminación '. La autorreflexión es la capacidad de pensar y comprendernos a nosotros mismos.
Pero, ¿cómo puede enseñarle a su hijo a reflexionar sobre sí mismo? Con estos divertidos juegos prácticos de autorreflexión, la tarea es mucho más fácil de lo que parece a primera vista.
¿Qué entendemos por autorreflexión?
La autorreflexión significa comprender quién eres y qué sientes. Significa conocer sus valores, sus fortalezas, sus debilidades y por qué piensa y actúa de cierta manera.
Para los niños, la autorreflexión es una habilidad que se debe aprender como cualquier otra.
¿Por qué es importante la autorreflexión?
Poder reflexionar sobre experiencias y emociones nos ayuda a aprender de los errores y responder con empatía a los sentimientos de los demás.
1 de agosto zodiaco
Nos ayuda a convertirnos en aprendices eficaces porque podemos autoevaluar nuestros métodos de trabajo y pensar en formas de mejorar.
Los niños que desarrollan habilidades de autorreflexión comienzan a fomentar otro habilidades sociales y emocionales como la autorregulación. Esto es cuando un niño entiende cómo controlar ciertos impulsos emocionales y responder adecuadamente a las situaciones en las que se encuentra.
La autorreflexión es increíblemente importante, no solo para la experiencia escolar de un niño, sino también para su desarrollo personal y sus interacciones sociales hasta la edad adulta.
Afortunadamente, hay muchos juegos divertidos de autorreflexión que puede jugar con su hijo para desarrollar las habilidades que necesita.
9 juegos para ayudar a su hijo a desarrollar y mejorar la autorreflexión
Juegos de autorreflexión para niños más pequeños
Estos juegos de autorreflexión para niños más pequeños (hasta los 7 años) se enfocan principalmente en identificar y etiquetar emociones. Este es el primer trampolín importante en el desarrollo de habilidades de autorreflexión.
Expresión de arte
Usando crayones o plastilina, haga que los niños creen una representación de diferentes emociones: ira, felicidad, frustración o entusiasmo. O simplemente pídales que creen algo que muestre cómo se sienten en este momento.
Esta actividad permite a los niños que aún no tienen las habilidades o el vocabulario para hablar sobre las emociones, comunicar cómo se sienten.
Espectáculo de marionetas
Consiga algunos de los peluches favoritos de su hijo y organice un espectáculo de marionetas. Represente una situación pasada de exactamente lo que sucedió.
Esto podría ser que su hijo se enoje con su hermano o sienta miedo de la oscuridad o se sienta muy emocionado en la víspera de Navidad.
Actuar situaciones es una excelente manera de explorar las emociones y pensar en formas alternativas de expresarlas.
Emparejamiento de emociones
Para esta actividad, debe imprimir los nombres de muchas emociones diferentes. Además de fotografías o dibujos de rostros que muestren esas emociones.
Los niños deben esforzarse por hacer coincidir el rostro con la descripción, aprender cómo se ven las personas cuando se sienten de cierta manera y tener muchas oportunidades para hablar sobre sus propias emociones también.
Una bolsa de abalorios
Llene una bolsa con cuentas de colores y cree una clave de color. Cada color corresponde a un sentimiento diferente: felicidad, tristeza, ira, preocupación, emoción.
Túrnense para tomar una cuenta de la bolsa (¡sin mirar!). Luego hable sobre las cosas que le hacen sentir la emoción correspondiente.
¿Quién soy?
Imprime caras emoji. Luego, con cinta adhesiva, coloque una cara en la espalda de su hijo y pídale que averigüe qué emoción es haciendo preguntas. Usted (o su compañero de equipo) solo puede responder sí o no.
Esta es otra excelente manera de mejorar la comprensión emocional, que los niños pueden aplicar a sus propias experiencias.
Juegos de autorreflexión para niños mayores
Estos juegos de autorreflexión se pueden utilizar para explorar una mayor variedad de emociones y para hablar más extensamente sobre sentimientos y experiencias personales. Son perfectos para niños de 7 años o más.
Bola de cubo
Para este juego, necesitas seis cubos y una pelota (o seis vasos de plástico y una pelota de ping pong). Cada cubo tiene una etiqueta similar a la de estos ejemplos:
Algo bueno que pasó hoy. Algo malo que pasó hoy. Algo que esperas con ansias ahora mismo. Algo decepcionante que sucedió hoy.
Intenta tirar la pelota a un balde. Cada vez que caiga en un balde, comparta su respuesta a lo que vea en la etiqueta.
Es una buena idea jugar a este juego al final de la tarde o al anochecer. Ayuda a su hijo a reflexionar y expresar las emociones que ha experimentado a lo largo del día.
Búsqueda de tesoros
Este es otro formato con el que los niños estarán familiarizados y que se puede adaptar perfectamente a la autorreflexión.
Cree una lista de verificación de búsqueda del tesoro de las cosas por las que su hijo está agradecido. Por ejemplo, algo que les resulte útil, algo que huela bien, algo sin lo que no puedan vivir ... Luego, pídales que corran por la casa tratando de encontrar cosas que encajen en cada categoría.
Atrapar y responder
Tome un balón de fútbol y en cada superficie escriba una pregunta de autorreflexión. (Necesitará rotuladores negros y dorados si va a escribir en cada hexágono).
Aqui hay algunas ideas:
¿Cuándo fue la última vez que estuvo enojado? ¿Qué sucedió? ¿Hay algo que pudieras haber hecho de otra manera?
¿Dónde quieres estar en diez años?
¿Qué es lo más importante que ha aprendido durante el último año?
Luego, pasen la pelota entre sí, ya sea tirando o pateando, respondiendo la pregunta principal cada vez.
Retos sociales
Poder hablar sobre cómo se siente es realmente importante. Y esta es una actividad que puede ayudar a los niños mayores a desarrollar el nivel adecuado de asertividad cuando se trata de sus propias emociones.
Durante un trimestre, dele un desafío social cada semana o cada pocos días. Podría ser llamar a una tienda local para preguntar sobre un producto. O felicitar a un amigo. O intentar descubrir dos cosas nuevas sobre alguien que conocen.
Una vez que su estudiante haya completado su desafío social, discuta todas las emociones que experimentó. ¿Cómo se sintieron haciéndolo? ¿Cómo creen que se sintió la otra persona? ¿Y hay algo que harían de manera diferente si se enfrentaran nuevamente al mismo desafío?
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